De polémica a oportunidad: la respuesta de la ópera a Timothée Chalamet

“Yo quiero que el cine sobreviva… no quiero trabajar en la ópera o en el ballet, disciplinas de las que todos dicen: ‘Hay que mantenerlas vivas’, a pesar de que ya no le interesan a nadie. Con todo respeto para los trabajadores de la ópera y el ballet”.

“Acabo de perder 14 centavos en audiencia”, agregó después.

Cuando Timothée Chalamet, nominado al Óscar y autor de estas palabras, las pronunció durante una entrevista, se dio cuenta de inmediato de que había metido la pata. Probablemente, sin embargo, no dimensionó el alcance global que tendrían sus declaraciones.

Algunos incluso sugirieron que su Óscar podría estar en riesgo, considerando que es uno de los favoritos. Pero la realidad es que cuando la polémica empezó a circular, las votaciones ya estaban prácticamente cerradas. Si gana o pierde, difícilmente será por este episodio.

Pero más allá de detenernos en el error —o en lo que algunos interpretaron como ego, soberbia o simple ignorancia— lo interesante vino después: la respuesta del mundo de la ópera y el ballet.

Y fue una respuesta brillante.

La Royal Ballet and Opera de Londres le dedicó un emocionante reel en Instagram al actor diciendo: "Cada noche, en la Royal Opera House, miles de personas se reúnen para ver ballet y ópera. Por la música. Por las historias. Por la magia pura de la actuación en vivo. Si quieres reconsiderarlo, Timothée Chalamet, nuestras puertas están abiertas”.

La English National Opera también quiso responder con una invitación directa para que el actor cambie de opinión. En su publicación afirmaron: "Nos encantaría hacerle cambiar de opinión. Entradas gratis de nuestra parte para que vuelva a enamorarse de la ópera cuando quiera. Besos y abrazos".

Quizás uno de los más creativos fue el de la Ópera de Seattle, que en un post de Instagram ofreció un 14% de descuento en las entradas para su producción de “Carmen” si se utiliza el código promocional “Timothée”.

Y el Teatro Real de Madrid también se sumó a la conversación con un video que incluía las palabras del actor acompañadas de una frase sencilla, pero contundente:

“People do care.”

Al final, lo que parecía un comentario desafortunado terminó logrando algo inesperado: poner a la ópera y al ballet —aunque fuera por unos días— en el centro de la conversación cultural global.

En comunicación y reputación hay algo importante que recordar: no siempre hay que quedarse callado. A veces hay que responder, hacerse visible y darse su lugar. Y esta vez, el mundo de la ópera y el ballet lo hizo con inteligencia, humor y elegancia.

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